Sala Principal

Sala, acústica, butacas

La obra del Teatro del Bicentenario ostenta la más alta calidad acústica. La sala principal adoptó la forma de herradura, tipología que sigue, por ejemplo, el Teatro Colón de Buenos Aires. A lo largo de su construcción, el Teatro del Bicentenario siguió los más altos estándares de aptitud acústica y se utilizó los mejores materiales existentes para cumplir con este objetivo.

En los primeros ensayos realizados durante su construcción se midieron gran cantidad de puntos en diferentes áreas de la Sala Principal del Teatro arrojando muy buenos resultados.

Después de cumplir con diferentes mediciones, finalmente el 29 de agosto pasado, se llevó a cabo la primera prueba con un músico sanjuanino quien junto a su violín se sometieron a las mediciones acústicas en base a normativas de calidad.

Los ingenieros Gustavo Basso y Rafael Sánchez Quintana, reconocidos mundialmente por su labor en el Teatro Colón, el Teatro Argentino de la Plata, la “Ballena Azul” del Centro Cultural Kirchner, la Usina del Arte, entre otros, fueron los responsables de realizar los primeros sondeos minuciosos de acústica, con un balance más que satisfactorio.

Más tarde, el 12 de octubre, se realizó el primer ensayo de Carmina Burana en el escenario principal del Teatro del Bicentenario con la Orquesta Sinfónica de la UNSJ junto a los coros: Arturo Beruti, Villicum, de la Universidad Católica de Cuyo y el de la Universidad Nacional de San Juan; dejando finalmente asentado que el Teatro del Bicentenario inviste una acústica inigualable.

Butacas

Los asientos españoles, diseñados especialmente para no interferir en la acústica del Teatro por sus elevadas características, vistieron la Sala Principal con el tradicional color bordeaux de ópera. Las butacas de la reconocida firma española Figueras, de gran trayectoria en el equipamiento de espacios públicos en el mundo como la Filarmónica de París, el Teatro Nacional de Lima, el Auditorio de la Torre de YPF en Puerto Madero entre otros; recorrieron un largo viaje en barco desde Barcelona hasta la Ciudad de San Juan. La colocación requirió una artesanía poco vista y una prolijidad al extremo coordinado por un especialista de la firma enviado especialmente de España para esta tarea.

En primer término, se ordenó en su lugar la pieza correspondiente a cada butaca. No se colocó un solo tornillo hasta no haber reajustado varias veces la posición de las mismas, logrando la perfección diseñada por los arquitectos y los asesores acústicos. El modelo de butaca es el “Lírica” y tiene como características una tela especial llamada “trevira” que por su forma de hilado la convierte en ignífuga, el respaldo de madera tipo wengue, y el novedoso sistema “soft” que reacomoda automáticamente el asiento suavemente sobre el respaldo sin generar ningún sonido ni distraer al público o a los artistas.

Acústica

El Teatro del Bicentenario sigue los más altos estándares de calidad acústica (en base a la normativa ISO-3382/1997) recomendados por los asesores acústicos, los ingenieros Gustavo Basso y Rafael Sanchez Quintana, reconocidos mundialmente por su labor en el Teatro Colón, el Teatro Argentino de la Plata, la “Ballena Azul” del Centro Cultural Kirchner, la Usina del Arte, entre otros.

La sala principal adoptó la forma de herradura, tipología que sigue, por ejemplo, el Teatro Colón de Buenos Aires. Tiene capacidad para una orquesta sinfónica de aproximadamente 100 músicos y 1129 espectadores distribuidos interiormente en 3 niveles o bandejas. Esto permitirá la producción, realización y presentación de espectáculos tales como teatro lírico, ballet, conciertos sinfónicos y corales, música de cámara, recitales, teatro de prosa y otros eventos culturales.